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Desvelando el misterio de las grandes pirámides de Giza

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Published: 5 de noviembre de 2022
Pirámides de Giza
La construcción de las pirámides fue una hazaña colosal que requirió grandes cantidades de trabajo manual. Los científicos creen que pueden haber encontrado una explicación parcial para este logro aparentemente imposible. (Imagen: neilfs vía Flickr CC BY 2.0)

La historia nos puede dar muchas respuestas, pero al mismo tiempo nos abre innumerables interrogantes. A medida que los arqueólogos continúan descubriendo nuevas piezas para los rompecabezas del pasado, gradualmente podemos dar más sentido al presente. Se cree que los hallazgos recientes ofrecen información sobre una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo: las Grandes Pirámides de Giza.

Si bien hay más de 100 pirámides en Egipto, las Grandes Pirámides de Giza son las más grandes y misteriosas. Se cree ampliamente que todas las pirámides fueron construidas por los antiguos egipcios, pero no todos están de acuerdo. Ciertamente, es difícil imaginar cómo incluso la coordinación más extraordinaria de innumerables trabajadores podría lograr mover millones de bloques de arenisca, cada uno con un peso de alrededor de 1800 kg (4.000 libras).

Algunos creen que las tres pirámides de Giza, la más grande de las cuales es un monumento colosal que supera los 150 metros (480 pies) de altura, fueron construidas por una civilización perdida aún más antigua que era mucho más avanzada que la de los antiguos egipcios.

Aún así, los científicos creen que al menos han descubierto un medio de transporte para los materiales utilizados en estas estructuras misteriosas.

La rama de Khufu

El río Nilo era esencial para la antigua cultura egipcia, ya que ofrecía una red fluida para el comercio y los viajes. Los barcos no solo transportaban personas a lo largo de sus aguas, sino que también se convirtió en una fuente de riego, proporcionando agua dulce y suelo fértil para la agricultura.

Recientemente, los científicos pueden haber descubierto una rama olvidada del Nilo que podría haber permitido a los egipcios transportar materiales y herramientas para construir estas poderosas pirámides.

En mayo de 2019, Sheisha Hader, geógrafa física de la Universidad de Aix-Marseille en Francia, dirigió un equipo para explorar un brazo seco del río y publicó un estudio el 29 de agosto. 

Según Hader, la rama se identificó perforando las calles de Giza, donde ella y su equipo encontraron algo en las profundidades de la superficie.

Varias excavaciones revelaron antiguos granos de polen, lo que sugiere que las plantas acuáticas alguna vez crecieron allí, al tiempo que ofrecen información sobre las condiciones climáticas de la época. 

Mark Macklin, un geomorfólogo de la Universidad de Lincoln, toma estos hallazgos con pinzas y dijo que había limitaciones en las fechas en los sedimentos encontrados durante la perforación. Es cauteloso de no sobrestimar sus hallazgos. “Hubiera sido bueno relacionarlo con la literatura basada en sedimentos y geología que existe en esta región”, dijo Macklin.

Sin embargo, si realmente hubiera un brazo del Nilo aquí, habría proporcionado un acceso conveniente a los materiales para quien construyó la última Maravilla del Mundo Antiguo sobreviviente.

Según Joseph Manning, profesor de clásicos e historia en la Universidad de Yale, siempre se creyó que el río era la forma en que se transportaba la piedra desde las canteras de Tura hasta las pirámides. Sin embargo, asumió que los egipcios habían cavado nuevos canales para llegar al sitio.

“Pensé que estaban construyendo canales que conectaban, pero parece que es un canal natural”, dijo Manning. Si la gente usó una rama de río natural, demuestra el ingenio de una civilización temprana para aprovechar este recurso natural. 

Implicaciones ambientales

Dado que hoy ese brazo del río está enterrado debajo del desarrollo urbano, en algún momento debe haber habido un evento ambiental importante que provocó que el lecho se secara. 

El equipo de Hader dedujo que la actividad volcánica cercana provocó que cambiaran los niveles del río, aunque Manning señaló que la actividad volcánica por sí sola no podía ser suficiente.

“El hecho de que tengas una secuencia volcánica no necesariamente te dice nada sobre las condiciones del Nilo”, dijo. Manning mencionó varios otros factores que podrían afectar los niveles de agua, incluidos los patrones del monzón en otros lugares.

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Muchos consideran que estos posibles cambios en el nivel del agua son una pista importante para desentrañar el misterio.

Christopher Morhange, experto en geomorfología de la Universidad de Aix-Marseille, afirma que las «huellas humanas en el medio ambiente» y la «arqueología del paisaje» juegan un papel vital en la construcción de las pirámides.

Los investigadores también afirman que los niveles fluctuantes del agua pueden haber coincidido con ciertas crisis, como la pérdida de poder de los faraones ante los gobernadores, la hambruna y el conflicto, lo que provocó un cambio en el sitio de construcción lejos de Giza.

Ya sea que sus hallazgos se relacionen o no con la construcción de las Grandes Pirámides, Hader sostiene que el antiguo Egipto se vio afectado por cambios ambientales, lo que ofrece una valiosa lección para la humanidad actual.

Hader ve la importancia de observar «el camino de su historia y cómo el medio ambiente podría dirigir un imperio floreciente como el antiguo reino», ya que su «cambio climático-ambiental es la misma razón por la cual el imperio se derrumbó» podría ayudarnos a comprender nuestra propios desafíos ambientales.

A medida que los arqueólogos continúan resolviendo los hechos, podemos sacar valiosas lecciones de sus hipótesis. Si los egipcios usaron una característica natural en lugar de forjar sus propios cursos de agua, muestra una gran sabiduría que podríamos emular. Seguir el curso de la naturaleza y ganar sin perseguir son principios universales que se dice que traen armonía y felicidad.