Verdad, Inspiración, Esperanza

Dieta y depresión: 5 alimentos para comer cuando estás deprimido y 5 para evitar

Darren es un aspirante a escritor que desea compartir o crear historias para el mundo. Es un fanático de Star Wars y un aficionado a la historia. Encuentra temas agradables, reconfortantes o interesantes en cualquier medio escrito.
Published: 23 de septiembre de 2021
La comida puede jugar un papel importante en el manejo de la depresión (Imagen: Nataliya Vaitkevich vía Pexels)

Todo el mundo experimenta periodos de melancolía, tristeza y arrepentimiento. Si no somos proactivos a la hora de tratar estas emociones, pueden convertirse fácilmente en depresión y desesperación. Los alimentos que consumimos pueden desempeñar un papel importante en la dirección que toma nuestro estado de ánimo. Aunque los «alimentos reconfortantes» que apreciamos como potenciadores del estado de ánimo pueden suponer un alivio temporal por el placer de consumirlos, a menudo son exactamente los que deberíamos evitar.

Los alimentos que ingerimos se componen de varios componentes que son capaces de influir no solo en nuestra salud física, sino también en nuestra salud mental. Veamos algunas consideraciones dietéticas para mantener una perspectiva saludable de la vida.

Cinco alimentos para evitar cuando estás deprimido

  1. Azúcar 

Los azúcares refinados y los carbohidratos que se utilizan para endulzar los alimentos procesados ​​carecen de las vitaminas, minerales y otros materiales beneficiosos necesarios que mantienen nuestro cuerpo sano.

El azúcar conduce a problemas de salud, como aumento de peso, enfermedades cardíacas, diabetes e incluso el riesgo de cáncer. El consumo excesivo de azúcar puede hacer que nuestra energía corporal suba y baje, haciéndonos cansados ​​y deprimidos.

Un estudio ha demostrado que la inflamación también es causada por el consumo de azúcar, lo que puede provocar síntomas como pérdida de apetito, patrones de sueño afectados y sensaciones intensas de dolor. 

  1. Pan blanco

Aunque el pan puede ser un alimento básico para una dieta saludable, debemos tener cuidado con el pan blanco.

Para hacer harina blanca, los granos se procesan para eliminar el salvado y el germen. Lo que queda es solo el endospermo. Esto le da al pan una vida útil más larga, lo hace fácilmente digerible y le da una textura más suave y liviana.

Desafortunadamente, el proceso también elimina la mayoría de las vitaminas y minerales necesarios que el cuerpo humano necesita. Los fabricantes enriquecen la harina agregando vitaminas, pero no son tan saludables como las naturales, sin procesar.

Los carbohidratos refinados en el pan blanco aumentan los niveles de azúcar en sangre en nuestro cuerpo, lo que provoca una respuesta hormonal para activar y reducir los niveles, provocando fatiga.

  1. Comida rápida

La comida rápida, como sus papas fritas favoritas de McDonald’s, generalmente contiene altas cantidades de sodio (sal) y grasas trans artificiales que también causan inflamación en el cuerpo. 

Además, los microbios intestinales y el flujo sanguíneo en el cerebro se verán afectados, lo que perjudicará la función cognitiva y puede ponerlo en un estado depresivo.

  1. Alcohol

Una copa de vino o una botella de cerveza hace que el cuerpo se relaje, lo que nos tienta a beber más para disimular la ansiedad y el estrés.

Sin embargo, el alcohol afectará severamente las áreas del cerebro que promueven el procesamiento del pensamiento y la toma de decisiones, y también obstaculizará la actividad motora, lo que nos hace más susceptibles a asumir riesgos peligrosos.

Según un estudio realizado por el American Addiction Center, las personas tienen más probabilidades de desarrollar depresión por beber alcohol, mientras que dejar de consumir alcohol ayuda a eliminar los síntomas de la depresión.

  1. Cafeína

Si bien el café ayuda a nuestra claridad mental, la cafeína que nos anima también puede ser dañina.

La cafeína puede causar ansiedad, interrupciones del sueño, fuertes dolores de cabeza y un aumento de la frecuencia cardíaca. También se encontró que los niños y adolescentes tienen un mayor riesgo de depresión cuando consumen cafeína, superados por la inquietud y la incapacidad para dormir.

Cinco factores alimentarios que ayudan a disminuir la depresión

  1. Omega 3

Estos ácidos grasos son excelentes para mejorar la función cerebral al liberar serotonina, neurotransmisores que envían mensajes de una parte del cerebro a otra. 

Los estudios han demostrado que los ácidos grasos omega-3 son más eficaces en el tratamiento de niños y adultos que padecen depresiones unipolares, bipolares e infantiles que el placebo.

Muchos tipos de pescados, mariscos, frutos secos (especialmente nueces) y aceites vegetales son excelentes fuentes de omega-3 que pueden ayudar a que nuestro cerebro funcione mejor.

  1. Vitamina D

La vitamina D mantiene fuertes nuestros huesos, células y sistema inmunológico. Se le llama la «vitamina del sol», porque ingresa a nuestro cuerpo a través de la exposición al sol, además de consumir pescado, aceite de pescado, leche y yemas de huevo.

Los estudios muestran un vínculo entre la deficiencia de vitamina D y la depresión. Con la falta de la vitamina, nuestro cuerpo y huesos se debilitan y sentimos dolor. También nos sentimos somnolientos y nos volvemos menos activos. 

  1. Selenio

El selenio es un mineral que el cuerpo ingiere para la reproducción y la salud de la tiroides. También previene el daño celular y el riesgo de cáncer. El pan integral, las carnes, el pescado, los huevos, los frijoles y los frutos secos son excelentes fuentes de selenio.

Los síntomas de la deficiencia de selenio incluyen infertilidad en hombres y mujeres, debilidad muscular, fatiga y un sistema inmunológico debilitado Un estudio sobre la conexión entre el selenio y la depresión descubrió que la ingesta baja de selenio conduce a trastornos depresivos mayores.

  1. Carbohidratos

Dado que los alimentos con carbohidratos refinados se asocian con un mayor riesgo de depresión, los carbohidratos que se encuentran en las frutas, verduras y alimentos ricos en fibra disminuyen el riesgo. Con los granos adecuados, el cerebro puede liberar serotonina para mantener la mente en funcionamiento y evitar que la fatiga nos haga sentir deprimidos. 

  1. Proteína

Las carnes magras, como el pollo y el pavo, contienen aminoácidos llamados triptófano, que desencadenan la serotonina y aumentan la actividad cerebral. Además del triptófano y el selenio, estas carnes también proporcionan una rica fuente de hierro para prevenir la anemia, que causa fatiga e irritación en el cuerpo. .

Comida para el pensamiento

La comida es una parte esencial de nuestras vidas como fuente vital de salud y placer. Aunque algunos alimentos pueden alegrar nuestro estado de ánimo, también debemos tener cuidado con sus efectos negativos, que nos frenarán tanto física como mentalmente. Si desarrollamos el hábito de comer alimentos sanos y ricos en nutrientes, podremos mantener el ánimo alto y seguir motivados para hacer el bien a nosotros mismos, a la raza humana y a nuestro planeta.