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Río rojo: luego del cielo, ahora un río se tiñó de escarlata en China

Published: 14 de mayo de 2022
El Río Baise en China se tinó de rojo: Captura de pantalla Twitter FranceTVChine

En China están ocurriendo fenómenos meteorológicos extraños o algunos eventos sin mucha explicación convincente. Primero aparecieron algunas ciudades con un cielo rojo y poco después se registró un río teñido de ese color.

El pasado 7 de mayo, las redes sociales se inundaron con registros del cielo con un color rojo escarlata en la ciudad portuaria de Zhoushan y luego en la noche del 11 de mayo, apareció otro extraño cielo rojo en la ciudad de Fuzhou, provincia de Fujian, lo que causó estupor entre los ciudadanos locales.

Casi en paralelo, ocurrió otro fenómeno inquietante que alertó nuevamente a los ciudadanos chinos.

Este 10 de mayo, los medios locales reportaron que las aguas del río Baise en la región autónoma de Guangxi Zhuang  estaban totalmente teñidas de rojo sangre.

Esto sucedió en las primeras horas de la mañana y al igual que el cielo rojo, duró por bastante tiempo.

Algunas personas temían que el color rojo del río pudiera deberse a que el agua era venenosa y sospechaban que esto podría ser producto de una actividad ilegal en una fábrica local de almidón.

Sin embargo, el que fue responsable de esa empresa, rechazó la acusación, porque la fábrica llevaba cuatro años cerrada.

Al día siguiente, los funcionarios locales dijeron que detectaron la existencia de una masa de agua roja en el río, aunque aclararon que necesitaban hacer una investigación más minuciosa para detectar la razón.

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El Departamento de Ecología y Medio Ambiente de la región, dijo que las aguas rojas volvieron gradualmente a la normalidad el miércoles por la tarde, según el Global Times, el brazo propagandístico del Partido Comunista chino (PCCh).

Asimismo el informe agregó que el organismo dijo haber detectado una fuente de contaminación, y por eso, utilizó un disolvente para limpiar el río, lo que resultó extraño porque al principio las autoridades locales habían afirmado que no hubo ningún impacto en el ecosistema acuático y que los indicadores del agua estaban estables.

Debido a estos últimos eventos y a las personas que relacionaban estos con malos presagios, las autoridades llamaron a la calma y pidieron que no se fomentaran supersticiones.

En la antigua cultura milenaria china se creía que los fenómenos naturales o las catástrofes naturales eran consecuencia de los malos actos de las personas y esa tradición -a pesar de más de 70 años de comunismo- aún sigue vigente en las venas más profundas del pueblo chino.

Cuando el cielo se volvió rojo en Zhoushan, muchos habitantes lo relacionaron con un antiguo proverbio chino que decía: “Cuando haya una visión en cielo, habrá espíritus malignos” y algunos también con el Apocalipsis.

Los ancestros chinos daban importancia a la moral y se decía que cuando un gobierno no tenía virtud o benevolencia, llegaban las catástrofes.

Según los Registros de la Comandancia Continua de Hannan, el primer año de Chongzhen en la Dinastía Ming (1628), todo el cielo de Shaanxi se volvió rojo como la sangre. 

Luego de eso siguió un periodo de hambrunas, inundaciones, langostas, sequía y escasas cosechas.

La cultura tradicional china presta atención a la unidad del cielo y el hombre. El Libro de los Cambios afirma que el cielo es como la imagen de un sabio que ve la buena y la mala fortuna. Los cambios en los fenómenos celestiales suelen corresponder a la buena y mala suerte de los acontecimientos mundiales y a las bendiciones y desastres de las personas. 

Así, los antiguos chinos creían que el rojo era el responsable de la hambruna, por lo que la luna de sangre, el cielo de color sangre y las aguas rojas se consideraban signos inminentes de desastre, especialmente la catástrofe de la guerra y la sequía.