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Ministerio de Defensa ruso denuncia que encontraron pruebas de programa biológico financiado por EE. UU. en Ucrania

Published: 8 de marzo de 2022
Vista aérea del Pentágono. Wikimedia.

Rusia denunció que encontraron en territorio ucraniano pruebas de un programa militar-biológico en Ucrania financiado por el Departamento de Defensa de Estados Unidos.

“En el transcurso de la operación militar especial se encontraron pruebas de una limpieza de emergencia realizada por el régimen de Kiev – destinada a erradicar los rastros del programa militar-biológico, en Ucrania, financiado por el Departamento de Defensa”, según una declaración del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia.

El portavoz del Ministerio de Defensa ruso, Igor Konashenkov, indicó que recibieron información de los empleados de los laboratorios biológicos ucranianos, de que el 24 de febrero se habían destruido urgentemente patógenos especialmente peligrosos: peste, ántrax, cólera, tularemia y otros agentes infecciosos de enfermedades letales.

“Los documentos analizados confirman que el Ministerio de Salud de Ucrania ha establecido una tarea para destruir completamente los agentes biológicos en los laboratorios desde el 24 de febrero”, dijo el Ministerio de Defensa.

Añadieron que “aparentemente, todo lo necesario para la continuación de la implementación del programa biológico militar ya ha sido sacado de Ucrania”.

La declaración de las autoridades militares rusas señala que, el análisis realizado demuestra que se trabajó con patógenos de la peste, el ántrax y la brucelosis en el laboratorio biológico de Lviv, y con patógenos de la difteria, la salmonelosis y la disentería en los laboratorios de Jarkov y Poltava. 

En Lviv se destruyeron 232 contenedores con el agente que causa la leptospirosis, 30 contenedores con tularemia, 10 con contenedores de brucelosis, 5 contenedores con peste. 

“En total más de 320 contenedores. La nomenclatura y el excesivo número de biopatógenos indican que el trabajo se realizó en el marco de programas biológicos militares”.

De acuerdo con la declaración desde 2021 el Pentágono desarrolla el proyecto denominado ‘Diagnóstico, observación y prevención de enfermedades zoonóticas en las Fuerzas Armadas de Ucrania’, financiado con 11,8 millones de dólares.

Mencionaron que en 2020-2021, el Ministerio de Defensa alemán examinó los agentes causantes de la fiebre hemorrágica de Crimea-Congo, la leptospirosis, la meningitis y los hantavirus dentro de la iniciativa ucraniano-alemana para la seguridad biológica en las fronteras exteriores de la Unión Europea.

Con el pretexto de probar agentes para el tratamiento y la prevención de la infección por coronavirus, se transportaron desde Ucrania al Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed unos cuantos miles de muestras de suero tomadas de individuos infectados que se refieren a la etnia eslava.

También mencionaron que la actividad de los laboratorios biológicos se intensificó desde 2014, y que el llamado programa de «reforma» del sistema sanitario ucraniano implementado por EE. UU., llevó a un aumento inmanejable de la morbilidad de las infecciones peligrosas.

“Se ha observado un aumento de los casos de rubéola, difteria y tuberculosis en Ucrania. La incidencia del sarampión aumentó más de 100 veces. La Organización Mundial de la Salud declaró a Ucrania país con alto riesgo de brote de poliomielitis”, dijo el Ministerio de Defensa de Rusia.

Foto del Ministerio de Salud de Ucrania. Fuente: Wikimapia. Foto del Ministerio de Salud de Ucrania. Fuente: Wikimapia.

También mencionaron que en el año de 2007 se creó una cepa de peste porcina africana de alta contagiosidad en el laboratorio biológico de Georgia que está subordinado al Pentágono.

“Su propagación causó importantes daños económicos a una serie de Estados, entre ellos Ucrania y Polonia, y los excluyó de una serie de exportadores de carne de cerdo”.

Antecedentes de advertencia por la parte rusa

De acuerdo con el Ministerio de Defensa de la Federación Rusa, a EE. UU. se le ha llamado la atención en repetidas ocasiones sobre los programas biológicos implementados por el Pentágono en la zona postsoviética.

Incluyendo el territorio de Ucrania, donde se creó una cadena de más de 30 laboratorios biológicos divididos para la investigación científica y para las investigaciones sanitario-epidemiológicas.

Los trabajos fueron encargados por la Agencia de Reducción de Amenazas de Defensa (DTRA).

Una empresa afiliada al departamento de defensa (Black and Veatch sobre todo) participa en la realización de los proyectos.

Las obras se refieren a tres ramas principales.

En primer lugar, la observación de la situación biológica en las zonas de posible despliegue de los contingentes militares de la OTAN, según el Pentágono.

En segundo lugar, la recogida y transporte de cepas de microorganismos peligrosos.

La tercera rama de actividad se refiere a las investigaciones científicas sobre los posibles agentes de armas biológicas que son específicos de esa región, que poseen focos naturales y que pueden transmitirse a los seres humanos.

En 2012, el Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS), comunicó que la empresa Black & Veatch, denunciada por Rusia, tendría una prórroga por cinco años más y por un valor de 85 millones de dólares.

La empresa había completado con éxito el primer laboratorio de nivel de bioseguridad 3 (BSL-3) de Ucrania en 2010, como parte de un contrato con la DTRA.

Desde 1993, Black & Veatch y DTRA también trabajan conjuntamente para proporcionar protección contra la explosión de armas de destrucción masiva, que incluyen armas biológicas, químicas y nucleares, en los estados de la antigua Unión Soviética.

Violación de la Convención sobre la Prohibición de las Armas Biológicas y Toxínicas

El Ministerio de Defensa ruso, denunció que los funcionarios del Pentágono entienden que si estas colecciones llegaban a manos de los expertos rusos, confirmarÍa la violación de la Convención sobre la Prohibición de las Armas Biológicas y Toxínicas por parte de Ucrania y de los Estados Unidos, debido a “la realización de trabajos para mejorar las propiedades patógenas de los microorganismos con el uso de métodos de biología sintética.

Los laboratorios denunciados por Rusia existen, y diferentes fuentes en Estados Unidos lo confirman, pero aclaran que tienen otros fines.

Según la embajada de EE. UU. en Ucrania, existen los laboratorios, y existe un Programa del Departamento de Defensa con el objetivo de asegurar los patógenos y toxinas que preocupan a la seguridad.

Estos laboratorios existen desde la década de 1990, y fueron  creados como parte de un esfuerzo del gobierno para reducir la amenaza de los programas de armas de destrucción masiva de la antigua Unión Soviética, incluso en países como Ucrania que alguna vez formaron parte del país comunista.

Antecedentes

El 29 de agosto de 2005, el Ministerio de Sanidad de Ucrania y el Departamento de Defensa de Estados Unidos firmaron un acuerdo «relativo a la cooperación en el ámbito de la prevención de la proliferación de la tecnología, los agentes patógenos y los conocimientos técnicos que podrían utilizarse en el desarrollo de armas biológicas», según DC Weekly.

Los dos países acordaron trabajar para prevenir la propagación de armas biológicas, y desde ese momento el gobierno ucraniano comenzó a recibir ayuda estadounidense para mejorar la seguridad en las instalaciones donde se guardaban “microbios peligrosos», según Washington Post.

El acuerdo fue anunciado por los senadores Richard G. Lugar y Barack Obama durante una visita a la capital ucraniana, Kiev.

Uno de los laboratorios que recibió financiación fue el Instituto Científico y de Investigación Antipestosa I.I. Mechnikov, en la ciudad portuaria de Odessa, en el Mar Negro. El instituto formaba parte de una red de estaciones «antiplaga» de la Guerra Fría que suministraba patógenos altamente letales a las fábricas de armas biológicas soviéticas.

Viktor Yushchenko, a la izquierda, presidente de Ucrania, saluda a los Senadores, Richard G. Lugar, centro, y Barack Obama, durante su visita a la capital, Kiev.

A lo largo de 16 años, los biólogos militares estadounidenses lograron alcanzar un éxito significativo. Según el adjunto en funciones del proyecto, Joseph Pennington, Ucrania recibió más de 200 millones de dólares del Pentágono para crear una red de laboratorios biológicos.

El monto de la ayuda estadounidense a los militares ucranianos es mucho mayor.

Desde 2014, fecha en que Rusia acusa a EE. UU. de favorecer un golpe de Estado en Ucrania, “Estados Unidos ha comprometido más de 2.500 millones de dólares para apoyar a las fuerzas de Ucrania”, dijo el secretario de Defensa de EE. UU., Lloyd J. Austin III, durante un encuentro con el ministro de defensa de Ucrania, Andriy Taran, el 19 de octubre de 2021.

El Secretario de Defensa Lloyd J. Austin III es saludado por el ucraniano Volodymyr Zelensky en Kyiv, Ucrania, el 19 de octubre de 2021. Flickr. Departamento de Defensa.

Otro reporte de hace 3 meses de DC Weekly, mencionó que en Kharkiv, así como en los biolaboratorios de Kiev, Odessa y Lviv, realizaron estudios sobre la seroprevalencia a los hantavirus entre los militares sanos de las Fuerzas Armadas de Ucrania (un proyecto con el código UP-8). 

Como parte de este estudio, los biólogos realizaron experimentos con militares ucranianos, recibiendo muestras de sangre de más de 4 mil soldados de las Fuerzas Armadas de Ucrania. 

Durante los experimentos, algunos sujetos murieron y otros acabaron con graves consecuencias para la salud. Esta información médica se transfirió a los científicos militares de Estados Unidos.

El componente científico del proyecto fue dirigido por la profesora Colleen Jonsson, directora del Centro de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Tennessee. Por parte de Estados Unidos, también participaron en este programa Gregory Glass, del Instituto de Patógenos Emergentes de la Universidad de Florida, Gregory Mertz, del Centro de Salud Global de la Universidad de Nuevo México, y Scott Howard, del Centro de Ciencias Biomédicas de la Universidad de Tennessee. 

La dirección general del programa corrió a cargo de los representantes de DTRA (AUU) Gavin Braunstein y Brandt Siegel.

Vacuna Universal 

El Centro Regional de Laboratorios de Kharkiv no es la única instalación de amenazas biológicas del Pentágono que está cerca de la frontera con Rusia, según DC Weekly.

El Instituto de Medicina Veterinaria Experimental y Clínica (IEKVM) es otro laboratorio secreto, establecido en Kharkiv en 2015, dijo este medio. 

Otra área de investigación de «doble uso» llevada a cabo hasta 2019 es el desarrollo de una vacuna llamada «universal e inteligente» que pueda adaptarse a las mutaciones del virus de la gripe.

El programa desarrollado entre ambos gobierno posibilitó que se importaran muestras de varios virus de Estados Unidos. 

Otros laboratorios han estado funcionando desde 2012 bajo la firma de varias organizaciones benéficas en los suburbios de Kharkiv. Se dedicaban, entre otras cosas, a probar productos farmacéuticos experimentales para comprobar sus efectos secundarios en los lugareños.

Un antiguo empleado del laboratorio entregó a los periodistas, entre ellos uno de DC Weekly, una lista de especialistas estadounidenses, jordanos y georgianos relacionados con estos programas. 

Una carta de varios diputados ucranianos a las autoridades del país, incluido el presidente Zelensky, llamó la atención sobre los acuerdos de 2005 porque “pueden utilizarse para el desarrollo de armas biológicas”.

Los diputados Viktor Medvedchuk y Renat Kuzmin dijeron que el Centro Científico y Técnico de Ucrania, involucrado en el programa, se dedica a “financiar proyectos para la creación de armas de destrucción masiva».

Además, los diputados populares señalan que tras la puesta en marcha de los biolaboratorios en Ucrania se produjeron brotes de enfermedades infecciosas.

Periodistas búlgaros publicaron un mapa de laboratorios en Ucrania. Fuente: www.stalkerzone.org

Luego de hacer una lista de brotes infecciosos y del números de muertos por estos brotes, concluyeron que «es posible que las actividades secretas y opacas de los peligrosos objetos extranjeros en el territorio de Ucrania tengan la tarea de probar las acciones de los virus y las bacterias en los cuerpos de los ucranianos».

Tecnología de ARN de interferencia: salud y arma biológica

Otro de los especialistas clave que participa en este programa es Luke Tomic, un neurocirujano de Nashville. 

Desde 2016, ha realizado más de 5 visitas a Ucrania y ha llevado a cabo más de 50 operaciones a cargo de patrocinadores occidentales. Tomic tiene un acceso prácticamente ilimitado a las muestras de líquido cefalorraquídeo de sus pacientes, según DC Weekly.

En 2017, la Fuerza Aérea de Estados Unidos publicó un contrato en el sitio web de contratación pública Federal Business Opportunity. 

Según el documento, la Fuerza Aérea de EE. UU. planeaba comprar a Tomic 12 muestras de ácido ribonucleico (ARN) y 27 muestras de membrana sinovial. 

El contrato especificaba que las muestras debían pertenecer a donantes de Rusia y de raza caucásica. 

En la actualidad, el mecanismo de interferencia del ARN se utiliza en experimentos biológicos, incluidos los relacionados con los genomas de los organismos biológicos, en la terapia génica y en la ingeniería genética.

El ARN (RNAi, en inglés), produce el silenciamiento de genes de manera específica mediante el empleo de pequeñas moléculas de doble cadena de ARN.

O sea, gracias al ARN de interferencia, es posible «apagar» el gen objetivo durante un tiempo (knockdown del gen) para reducir su capacidad productiva. 

Por lo tanto, el futuro y, no sólo el de la ingeniería genética, está asociado al ARN de interferencia, también el futuro del desarrollo de nuevas formas de armas biológicas, que, bajo la apariencia de virus, afectarán a la sociedad de personas con adaptación morfofisiológica a las condiciones de existencia en una zona determinada.

El periodista Yury Tkachev da su explicación.

«Estos laboratorios estudian el comportamiento de patógenos peligrosos en determinadas condiciones regionales, teniendo en cuenta factores climáticos, demográficos y otros.

Estos estudios pueden denominarse de doble uso: por un lado, son realmente importantes para evaluar las amenazas de propagación de una enfermedad (la misma fiebre de Crimea-Congo) y para elaborar recomendaciones para combatirla. Por otro lado, los resultados del estudio pueden utilizarse en el desarrollo de armas bacteriológicas para su uso en una región concreta», escribió Yury Tkachev en su canal de Telegram.

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