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Bolsonaro prohíbe que las escuelas de Brasil exijan a sus alumnos estar vacunados contra el COVID-19

Published: 31 de diciembre de 2021
(Brasília - DF, 24/03/2020) Pronunciamiento del Presidente de Brasil, Jair Bolsonaro en Rede Nacional de Rádio e Televisão. Foto: Isac Nóbrega/PR via Flickr

En medio del debate sobre si es conveniente inocular o no a los niños contra el Covid-19, el Gobierno de Brasil emitió un decreto este jueves 30 de diciembre en el que prohíbe a las escuelas exigir a sus alumnos estar inoculados para acceder a la matrícula.

“No es posible que las Instituciones Educativas Federales establezcan un requisito de vacunación contra Covid-19 como condición para el regreso de las actividades educativas presenciales”, dice el decreto publicado en el Diario Oficial y firmado por el ministro de Educación, Milton Ribeiro, según recogió Agencia Brasil.

La exigencia de prueba de vacunación para el ingreso a instituciones educativas sería «un medio indirecto de inducir la vacunación obligatoria», que «sólo podría ser establecido por ley», agregó el ministro.

El próximo ciclo lectivo comenzará a fines de enero y se prevé que las clases serán totalmente presenciales, tras haber funcionado en forma remota o mixta desde marzo de 2020.

El pasado 16 de diciembre, la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria (Anvisa), en su papel de reguladora, recomendó que la vacuna de Pfizer sea aplicada a los niños de entre cinco y once años.

Sin embargo, encontró gran resistencia por parte del presidente Bolsonaro, quien declaró que, en el caso de los niños, la vacunación es innecesaria y que “genera muchas dudas”.

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“Pedí, extraoficialmente, el nombre de las personas que aprobaron la vacuna para niños a partir de 5 años. Queremos divulgar el nombre de esas personas para que todo el mundo tome conocimiento de quiénes son esas personas y, obviamente, formen su juicio”, declaró en una transmisión publicada en sus redes sociales.

El mandatario-quien ha declarado abiertamente que no se vacunará- además aclaró que su hija Laura no será inoculada. “Mi hija no se va a vacunar. Que quede bien claro. Tiene 11 años”, enfatizó.

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El Gobierno aún no ha decidido si aceptará la recomendación de Anvisa sobre los niños, pero abrió una consulta pública, a fin de que cualquier interesado opine sobre el asunto.

Según el ministro de Salud, Marcelo Queiroga, la decisión será tomada tras esa consulta y -en el caso de liberar la vacunación para los niños- solamente podrá darse con el consentimiento de sus padres y una “prescripción médica”.

¿Es necesario vacunar a los niños?

Un número creciente de voces cuestiona si los niños realmente necesitan ser vacunados contra COVID-19 y han planteado preguntas sobre los efectos secundarios inmediatos y a largo plazo que la vacuna podría traer aparejados en los niños.

El pasado mes de octubre, un miembro del panel de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA), el Dr. Eric Rubin, dijo: “Nunca sabremos qué tan segura es la vacuna hasta que comencemos a administrarla”.

Su comentario fue ampliamente difundido y obligó a la FDA a admitir que no conoce los riesgos a largo plazo para los niños. 

A pesar del comentario del Dr. Rubin, el panel decidió por unanimidad -con una abstención- a favor de recomendar formalmente la vacuna COVID-19 de Pfizer para niños bajo una autorización de uso de emergencia, alegando que los beneficios superan a los riesgos. 

A finales de octubre, alrededor de 16.000 científicos y médicos firmaron una declaración en la que insistían en que los niños no debían ser inyectados con vacunas COVID-19.

En la declaración, los expertos señalan que los niños menores de 18 años se enfrentan a «riesgos clínicos insignificantes» del virus COVID-19. Sin embargo, al inyectarse las vacunas contra el COVID-19, los niños se verán sometidos a «graves efectos adversos» que pueden incluir daños físicos permanentes en el corazón, el sistema inmunitario, el cerebro y el sistema reproductor.

“Los niños sanos y no vacunados son fundamentales para lograr la inmunidad colectiva. Se ha demostrado que la inmunidad natural tolera la infección, lo que beneficia la protección de la comunidad, mientras que no hay datos suficientes para evaluar si las vacunas Covid ayudan a la inmunidad colectiva”, afirmó la declaración. 

El Dr. Robert Malone, un pionero de la tecnología del ARNm y firmante de la declaración, es un gran opositor de la inoculación de niños con una vacuna COVID-19. 

En una entrevista reciente, Malone afirmó: “La desafortunada verdad es que tendremos que hacer morir a muchos niños antes de que la gente despierte”.